martes, 24 de junio de 2014

MENSAJE SIN DESTINO DE MARIO BRICEÑO IRAGORRY

Briceño donde el autor presenta una perspectiva histórica y personal, citando distintos autores de la posición actual de Venezuela.
A medida que el lector se adentra dentro de los argumentos expuestos por Briceño y en sus ideas, al tomar como punto de inicio a Arturo Uslar Pietri, el cual señala el proceso cultural del país encadenado a una presunta crisis literaria en Venezuela. El autor coincide en algunos puntos con Uslar, pero difiere al establecer que la crisis existente en el país , más que ser una crisis literaria es una crisis de pueblo, en función a una perspectiva histórica, presentada desde un criterio Calvinista en donde se compensan carencias sociales y se “rellenan” con extranjerismos.
Es por ello que los historia se concibe como un conjunto de escritos y relatos parciales de las regiones, denotando una imagen superficial de los héroes del ayer, un ejemplo de ello es Bolívar , como cualquiera se siente capaz de tener derecho de interpretar sus pensamientos, en vez de entender las ideas del personaje sólo buscan imitarlo y engrandar su gloria, sin comprender su ideología.
Anteponiéndose la eterna lucha entre conservadores vs liberadores, donde se da a entender la voluntad singular del hombre y se da hincapié al “antiparabolismo” que presenta el ciudadano venezolano con respecto a 140 años de pensamientos.


BIOGRAFÍA DE MARIO BRICEÑO IRAGORRY

Nace en Trujillo en 1897 y muere en Caracas en 1958. Este ilustre trujillano fue uno de los más importantes ensayistas del siglo XX venezolano. Fueron sus padres Jesús Briceño Valero y María Iragorry. La primaria la cursó en su pueblo natal y el bachillerato en el Colegio Federal de Varones de Valera.  En 1914 tras renunciar a la vida militar regresa a Trujillo donde ejercerá el periodismo en las páginas de Ariel. Dos años después se trasladó a Mérida para estudiar derecho en la Universidad de Los Andes y se graduó en 1920. En 1921 ingresa a la Dirección de Política Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores. En ese mismo año, publica Horas y en 1922, Motivos.

En 1922, viajó a Nueva Orleáns donde ejerció el cargo de cónsul de Venezuela 1923-1925, en este último año publicó Ventanas en la noche e inició investigaciones de etnografía, lingüística y arqueología. En 1926, publicó Lecturas venezolanas. En 1927 fue director de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela y publicó Ornamentos fúnebres de los aborígenes del Occidente de Venezuela. En 1928 publicó Los fundadores de Trujillo. En 1930 fue incorporado como miembro de la Academia Nacional de la Historia, y la Lengua. En 1943-1944 fue Gobernador del estado Bolívar.

A raíz del golpe de Estado que derrocó al gobierno de Isaías Medina Angarita el 18 de octubre de 1945, fue detenido y llevado preso al Cuartel de la Planicie, pero pocos días fue liberado. En 1946, recibió el Premio Municipal de literatura por su obra Casa León y su tiempo, el Premio Nacional de literatura por su libro El regente Heredia o la piedra heroica. Algunos de sus obras son: Alegría de la tierra, Vida y papeles de Urdaneta, el joven, El caballo de Ledesma, Los Riberas. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 6 de marzo de 1991.

DE UNA A OTRA VENEZUELA DE USLAR PIETRI

Un ensayo es una composición literaria que tiene por objeto presentar las ideas del autor sobre un tema y que se centra, por lo general, en un aspecto concreto. Con frecuencia, aunque no siempre, el ensayo es breve y presenta un estilo informal. El género se diferencia así de otras formas de exposición como la tesis, la disertación o el tratado.
El reflexivo Arturo Uslar Pietri habla en su ensayo “De una a otra Venezuela” sobre dos Venezuelas completamente distintas. Una es la “Venezuela Fingida”, a la que describe como la Venezuela en la que vivimos ciegamente, un país donde los sistemas de servicio público como la educación y sanidad, son totalmente dependientes del petróleo, el producto no renovable del cual se basa la economía de este país. El autor resalta también que la “Venezuela Fingida” es consumista y derrochadora y que se encuentra condenada a muerte, ya que cuando se acabe el petróleo las necesidades de este país no podrán ser saciadas.
El autor también nos habla de una “Venezuela Real”, que es aquella donde se encuentran las empresas, industrias y el campo productivo, que son los generadores de riqueza permanente, es decir, es aquella Venezuela que no depende de la renta petrolera.
El autor resalta una triste verdad que llama a la reflexión, y es que la capacidad de producir riquezas de la “Venezuela Real” se encuentra infinitamente por debajo de las necesidades que se han creado en la “Venezuela Fingida”. De ahí la gran verdad de la frase “debemos sembrar el petróleo”, que quiere decir que debemos invertir el petróleo en una Venezuela productora, en la Venezuela real. Por esta razón Arturo Uslar Pietri hace un llamado a la conciencia de los gobernantes, políticos y empresarios, para que cada día dependamos menos del petróleo, para que creemos una Venezuela fuerte que pueda cubrir las necesidades de los venezolanos sin siquiera pensar en el petróleo.




ARTURO USLAR PIETRI

Nació el 16 de mayo de 1906 en Caracas, Venezuela, en el seno de una familia de abolengo. Se licenció en Ciencias Políticas y Económicas y fue ministro de Educación (1939-1941) y de Hacienda(1939-1941), además de ejercer como redactor de la Ley de Educación de su país conocida como "Ley Uslar Pietri" (1940). Cuando el presidente Medina cayó derrotado, fue encarcelado y desterrado a Estados Unidos. En 1958 regresó a Venezuela, pero de nuevo fue detenido por el dictador Pérez Jiménez. En 1963 se presentó a lacandidatura a presidente de la República. Es miembro numerario de diversas Academias, entre ellas la de Lengua; le han otorgado premios importantes, como el Premio Nacional de su país en 1954 y elPríncipe de Asturias de las letras en España en 1990. En su larga vida publicó medio centenar de novelas, cuentos, ensayos, poesía y artículos periodísticos. En su obra destaca la novela histórica Las lanzas coloradas (1931) su novela más universal, de la que se han editado dos millones de ejemplares. En ella nos narra los sucesos en la guerra de independencia de Venezuela a través de las experiencias de un propietario agrícola simpatizante de Simón Bolívar y de un capataz que apoya la causa de los españoles. Después de algún tiempo apareció Un retrato en la geografía (1962), en la que se retrata la sociedad venezolana que consigue transmitir al lector la alienación humana a través de las impresiones que un prisionero político recién liberado va haciendo del nuevo paisaje social que encuentra a su salida de la cárcel.Uslar Pietri falleció el 26 de febrero de 2001 en su casa de la caraqueña urbanización de La Florida. Algunas de sus obras son: Las lanzas coloradas, 1931. Sembrar el petróleo, 1936.El camino del Dorado, 1947. De una a otra Venezuela 1949. Barrabás y otros relatos, 1928. Oficio de difuntos, 1976. La isla de Robinson, 1981 (novela). Letras y hombres de Venezuela, 1948. Breve historia de la novela hispanoamericana, 1955. Valores humanos. Biografías y evocaciones, 1964. Manoa, 1973. El hombre que voy siendo, 1986. Treinta hombres y sus sombras, 1949. Pasos y pasajeros, 1946. Golpe y Estado en Venezuela, 1992, entre otros.


AZORÍN Y SU IMPORTANCIA PARA LA GENERACIÓN DEL 98

La obra y la persona de Azorín son fundamentales para comprender la mentalidad de los hombres del 98. Azorín es el 98. Todas las características de esta generación coinciden en su persona y en su obra. Es el escritor que con más contundencia reacciona contra la prosa, la vaciedad literaria, la grandilocuencia y el heroísmo del XIX. Azorín es una figura esencialmente literaria. Su desdén por las formas heroicas del XIX le llevan a buscar lo cotidiano, lo sencillo, los “primores de lo vulgar”, lo pequeño. En este sentido representa la autenticidad que tanto buscaban los autores del 98, frente a la inautenticidad triunfalista del XIX. Azorín dio el nombre al 98 y su obra fue la realización exacta del programa de toda esta generación.

GENERACIÓN DEL 98

La Generación del 98 es el nombre con el que se ha reunido tradicionalmente a un grupo de escritores, ensayistas y poetas españoles que se vieron profundamente afectados por la crisis moral, política y social acarreada en España por la derrota militar en la Guerra Hispano-Estadounidense y la consiguiente pérdida de Puerto Rico, Guam, Cuba y las Filipinas en 1898. Todos los autores y grandes poetas englobados en esta generación nacen entre 1864 y 1876. Se inspiraron en la corriente crítica del canovismo denominada regeneracionismo y ofrecieron una visión artística en conjunto en La generación del 98. Clásicos y modernos. Estos autores, a partir del denominado Grupo de los Tres (Baroja, Azorín y Maeztu), comenzaron a escribir en una vena juvenil hipercrítica e izquierdista que más tarde se orientará a una concepción tradicional de lo viejo y lo nuevo.

AZORÍN

Escritor y crítico literario español nacido en Monóvar, Alicante, el 8 de junio de 1873 y fallecido en Madrid el 2 de marzo de 1967. Su verdadero nombre fue José Augusto Trinidad Martínez Ruiz. De familia burguesa de corte conservador, Azorín fue el mayor de nueve hermanos, estudiando bachillerato en Yecla, pasando después a Valencia para estudiar Derecho al tiempo que empezaba a publicar artículos y críticas (sobre todo de obras teatrales) en diversos periódicos. Sus inclinaciones anarquistas están claras tanto por las obras que más valora (de gran contenido social) como por sus lecturas y traducciones (De la patria, de Augustin Hamon o Las prisiones de Kropotkin). Poco a poco se fue haciendo un nombre en el periodismo republicano, llegando a conformar, junto con Baroja y Maeztu el grupo de los Tres. Después de haber usado multitud de pseudónimos publica una trilogía autobiográfica a principios del siglo XX en la que ya usa el habitual de Azorín. Sus posturas van poco a poco haciéndose más conservadoras, llegando a ser cinco veces diputado. Con la dictadura del general Miguel Primo de Rivera Azorín abandona la actividad política al negarse a colaborar con el directorio militar. En 1924 fue elegido miembro de la Real Academia Española de la Lengua, ocupando el sillón P Mayúscula. Afín al alzamiento militar de 1936, huyó de la zona republicana, volviendo a España tras el fin de la guerra a instancias de Ramón Serrano Suñer, ministro del Interior. Azorín fue uno de los más importantes críticos literarios de su tiempo. Como prosista, destaca su estilo conciso y simple, muy descriptivo, a la manera impresionista.